Església Evangèlica
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Al hablar de los orígenes de la Asamblea de Avda. Mistral de Barcelona, no podemos hacerlo sin pensar también en los orígenes de la Asamblea hermana de la Avda. del Paral·lel, pues ambas tuvieron un mismo principio, un origen común.

En la década de 1930, se producían en España acontecimientos políticos que habían de incidir profundamente en la vida social de nuestro país. Cayó la Dictadura del General Primo de Rivera, y en su caída arrastró a la Monarquía de Alfonso XIII; el 14 de abril de 1931 se proclamaba la II República. Las nueva Constitución con que se dotó la misma propició la promulgación de leyes que se facilitaron una amplia libertad religiosa para el pais y que hizo abrigar muchas esperanzas en los creyentes evangélicos. Debe tenerse en cuenta que hasta entonces, se movían en un campo de libertad muy limitada, con muchas cortapisas y trabas legales, encerrados y encorsetados en los viejos moldes de obras misioneras antiguas. Fue así como algunos hermanos con visión de futuro, vieron la necesidad de iniciar una obra nueva, de corte dinámico y acorde con la nueva situación.

De la Asamblea existente en la calle Terol, 22 y movidos por esta inquietud, los hermanos D. Benjamín White y su esposa Catalina, misioneros ingleses, de larga trayectoria en la Obra del Señor en España -sobre todo en Galicia y Andalucía-, ayudados por otros dos matrimonios más jóvenes D. Enrique Hasselden y su esposa Magdalena Urrutia así como D. Jaime Giordano y su esposa Isabel Urrutia, llenos de ilusión se lanzaron a la aventura de abrir un nuevo punto de testimonio en nuestra ciudad.

El proyecto consistia en disponer de un local donde predicar el Evangelio, manteniendo el vínculo con la Asamblea de la calle Terol en donde los domingos por la mañana, participaban como miembros, del culto del Partimiento del Pan

Las capillas Evangélicas de aquella época estaban ubicadas en lugares apartados o en calles de poca afluencia, como si quisieran pasar desapercibidas, y es por lo que aquellos hermanos pensaron en abrir un local en un punto más concurrido.

En un principio pensaron en el Paseo de Gracia, o en los alrededores de la Plaza de Cataluña, centro neurálgico de la ciudad de Barcelona, pero sus posibilidades económicas no se lo permitieron. A pesar de ello, no se desanimaron, y tras haber orado al Señor de forma continuada y después de larga y trabajosa búsqueda, se encontró un local que reunía mínimamente las condiciones adecuadas, en la Avda. de Milans del Bosch (hoy, Avda. Mistral), muy cerca de la Plaza de España, y a poca distancia de las modernas instalaciones de la Exposición Internacional de 1929 que remodelaron y dinamizaron la montaña de Montjuic.

Como "Sala Evangélica", se inauguró el domingo día 29 de noviembre de 1931, a las cuatro de la tarde. El día anterior, por la noche, tuvo lugar una reunión de oración para pedir la ayuda del Señor sobre la nueva Obra.

El domingo a las cuatro de la tarde, como se había anunciado, se abrió la Sala al público, y se llenó completamente. En los trabajos de instalación habían colaborado varios jóvenes de la iglesias de las calles Ferlandina y Teruel; el local, si bien no era lujoso, era lo bastante decente y acogedor.

Durante los primeros meses, prestaron su colaboración numerosos hermanos y hermanas de otras iglesias y dieron la animación necesaria a las reuniones.

En 1931, sólo se celebraban cultos de predicación del Evangelio. Las primeras personas convertidas, veinticinco en total, fueron bautizadas en el verano de 1932, en la Asamblea de la C/ Teruel. La nueva congregación fue creciendo, de tal modo que el 29 de mayo de 1933 se celebró por primera vez en este local el Partimiento del Pan, participando de la Mesa del Señor unas 35 personas aproximadamente. La ofrenda fue alrededor de unas 30 Ptas.

La primera reunión de Ancianos de la nueva iglesia tuvo lugar el 3 de septiembre de 1933 en el domicilio de D. Benjamín, cerca de la Plaza de Tetuán.

Del crecimiento fulgurante que experimentó esta Asamblea, da cuenta el hecho que ya en este mismo año de 1933 se abrió otra "Sala Evangélica" en el barrio de la Torrassa del cercano pueblo de l'Hospitalet de Llobregat. Concretamente en el número 50 de la calle Llansà. Este nuevo punto de testimonio, al igual que, en su dia, el de la Avd. Milans del Bosch, fué abierto únicamente con la intención de predicar el evangelio, sin constituir por ello la creación de una nueva Asamblea.

Por entonces se cambió el nombre al actual de Avda. de Mistral, el poeta catalán de Occitania, nombre que la avenida ha tenido hasta nuestros días.

El local ya resultaba insuficiente, dada la cantidad de miembros que tenía la iglesia, y los hermanos habían puesto ya en su corazón el deseo de buscar un local más amplio.

La Avda. Mistral era entonces una calle poco transitada. Por ella acostumbraban a pasar los carros cargados de frutas y verduras que, procedentes de la vega del Prat de Llobregat, abastecían el cercano Mercado de San Antonio, lo que hacía que los días festivos por ella transitaran pocas personas.

Por el contrario cerca de allí, la Avda. de Francesc Layret o Paralelo, como popularmente era conocida, era una avenida bulliciosa por la que transitaban varias líneas de tranvía, y sobre todo, los días festivos había un gran trasiego de gentes que acudían a los jardines y lugares de recreo de la Exposición, al moderno Estadio de fútbol de Montjuic, o bien a los cafés y teatros del popular Paralelo.

Las oraciones de los creyentes fueron contestadas, y el domingo 4 de marzo de 1934, se inauguró el nuevo local en la Avda. Francesc Layret, 167 (antes Marqués del Duero, hoy Paral·lel). La iglesia contaba con una membresía de 70 personas.

Los resultados del cambio no tardaron en notarse. Las reuniones eran concurridísimas; eran muchas las personas que transitaban por las aceras y movidas por la curiosidad, entraban en el local. Era tal la afluencia de personas, que se hacían dos reuniones de predicación el Evangelio los domingos. A finales de 1934 la iglesia contaba ya con más de cien miembros. Así fue creciendo, hasta los aciagos días de la Guerra Civil, en julio de 1936.

La guerra fue toda una experiencia para la iglesia. A pesar de las tribulaciones propias de la contienda, movilizaciones, bombardeos, escasez de alimentos, etc., el Evangelio era anunciado a todas las personas que pasaban por ella, sin excepción. En la última etapa de la Guerra, el local donde se reunia la Asamblea cerró sus puertas, y ya no volvieron a abrirse hasta el final de la guerra con la entrada de las tropas del general Franco en 1939.

En un principio pareció que las nuevas autoridades se mostraban tolerantes con los evangélicos, pero la situación cambió pronto , al decretar el gobierno el cierre y clausura de todos los lugares de Culto público, no permitiendo otro culto que el de la Iglesia católico-romana. Los hermanos evangélicos tuvieron que reunirse por las casas, y lo que en un principio pareció ser una catástrofe, se convirtió en un medio de bendición, pues el Señor prosperó el Evangelio, y numerosos personas se convirtieron al Señor de tal modo, que en 1945 cuando las autoridades autorizaron tímidamente al principio a que se abrieran las capillas y locales de culto evangélicos, el antiguo local de Avda. Layret -que pasó a llamarse nuevamente Avda. del Marqués del Duero-, resultó insuficiente.

El domingo 12 de agosto de 1945 se pudo celebrar de nuevo el culto en el local de la Asamblea. Aquel considerable aumento de membresía pudo permitir que un cuantioso número de hermanos se trasladase de nuevo al local de la Avda. Mistral, que D. Enrique Hasselden conservaba habilitado una parte como taller mecánico.

Regresaron a su lugar de origen hermanos que habían sido fundadores de la Asamblea, y es por esto que decimos que esta de Avda. Mistral y la de Avda. del Paral·lel, tienen un mismo origen.

La Asamblea en Avda. Mistral continuó funcionando y creciendo de forma autónoma. En 1948 se inició el testimonio en el barrio barcelonés del Guinardó, abriéndose un local en el llamado espacio de los indianos, concretamente en la C/ de Pinar del Río.

También por aquella época se inició la Obra en la población de Santa Coloma de Gramanet, que con el tiempo dio lugar a la Asamblea de la C/ de San Jerónimo.

En 1958, en colaboración con hermanos de Marqués del Duero y Teruel se inició la obra en la C/ Alegría del Hospitalet de Llobregat, que dio lugar a la formación de la Asamblea que hoy se reúne en la C/ Castellbó de aquella población.

En Octubre de 1966 se abrió el local de la Asamblea en Pasaje Jaume Roig, en el barrio de Les Corts de Barcelona, y también por aquellas fechas se abría la Asamblea de la cercana localidad de Sant Vicenç dels Horts.

En la década de 1970, se inició la obra en Rubí, población del Vallés cercana a Barcelona, formándose una pequeña Asamblea en el barrio de las TresTorres de aquella ciudad. Son muchos los hermanos de la Asamblea de la Avda. Mistral, jóvenes muchos de ellos en los lejanos años de su inicio, que han salido a la obra del Señor en diversos puntos de España. Podemos decir que la Asamblea de Mistral ha sido bendecida por el Señor abundantemente durante muchos años.

De las personas que asistieron a la inauguración de nuestra Asamblea en 1931, solamente quedan los hermanos Santiago y Jorge Giordano, que en aquellas fechas eran niños de corta edad: ambos asistieron con sus esposas el domingo 25 de noviembre de 2001 al acto conmemorativo del setenta aniversario.

¡HASTA AQUÍ NOS AYUDO EL SEÑOR!

Álvaro Palau

(Adaptado de las memorias de D. Jaime Giordano)