El movimento de los Hermanos en Europa: sus raices, su identidad i su futuro por Fares Marzone. (Copyright)


Fares Marzone es actualmente Director del Istituto Biblico Evangelico Italiano en Roma (donde imparte teología práctica, sistemática e histórica) y Presidente del International Planning Group de IBCM.
Ex-presidente de OMEFI (el grupo de servicio misionero italiano), se ha involucrado en la fundación de iglesias de Hermanos en Albania. Autor de diversos libros y artículos, durante muchos años ha sido profesor en Italia y en el extranjero.

El conenido del presenet escrito es su ponéncia en la CONFERÉNCIA EUROPEA DE LAS ASAMBLEAS DE HERMANOS celebrada recIentmte en Wiedenest (Alemania)


( Traducción al Español, gentileza de Daniel Menezo )

Cuando Lucas, como buen historiador, describió la llegada de Pablo a Puteoli, el antiguo puerto marítimo de Nápoles, escribió: «. . . donde habiendo hallado hermanos. . . » (Hch. 28: 14).

Hermanos,«la forma plural arcaica de hermano» [2] : ¡menudo apelativo! Todos los cristianos son hermanos. Pero, ¿quiénes son los «Hermanos»?

Aparte de para definir la relación familiar natural, este nombre se usa en el Nuevo Testamento. . . en 16 ocasiones haciendo referencia al pueblo de Israel. El Señor Jesús dijo que todos los que hacen la voluntad de su Padre son sus hermanos (Mt. 12:48-50). Sus discípulos se consideraban todos hermanos. Este término se emplea cinco veces más, aplicándolo a los creyentes, antes de Pentecostés. Después de ese episodio, la palabra aparece 210 veces, y hace referencia a todos los cristianos. Siempre es inclusiva, nunca limitada. . .

Algunos protestantes o evangélicos comenzaron a llamarlos Hermanos

Para los cristianos es un apelativo precioso. Nos dice que pertenecemos a una familia, que tenemos hermanos y hermanas. Tenemos un Padre. . . una dirección, el cielo, al final del viaje. . . Esta familia goza de un fundamento firme». [3]

Cuando nuestros ancestros empezaron  a reunirse con sencillez, aprendieron que todos los creyentes son cristianos y hermanos en Cristo. Algunos protestantes o evangélicos comenzaron a llamarlos Hermanos. Hasta nuestros días, los Hermanos reaccionan de maneras distintas frente al uso de este nombre, «a menos que se use como en el Nuevo Testamento, aplicándolo a todos los cristianos». Algunos lo aceptan con reluctancia; otros lo rechazan de plano. «El uso de la “H” mayúscula es algo que la mayoría rechaza, dado que preferiría que se les conociera, sencillamente, como “cristianos”, creyentes. . . o cualquier otro título bíblico que se refiera a todo el pueblo de Dios».

En la década de 1850, un joven granjero se marchó de su aldea para buscar un trabajo mejor y más estable en una de las principales ciudades del noroeste de Italia. Allí encontró un trabajo y, lo que es más importante, encontró al Señor. Junto con otros jóvenes recibió la instrucción de uno de los fundadores de los Hermanos en Italia, el poeta T. Pietrocola-Rossetti. Este hombre piadoso les instruyó en diversos niveles, seculares y espirituales. Después de haberles enseñado durante un tiempo verdades espirituales, les invitó a regresar a sus ciudades y aldeas natales para predicar el evangelio. A finales de esa década todos siguieron su consejo, y fundaron algunas iglesias (que más tarde serían de Hermanos).

Doy gracias al Señor porque uno de aquellos jóvenes, aquel que salió de su aldea (uno de mis antepasados) regresó a ella en 1857 para predicar el evangelio. Más tarde empezó a formarse una asamblea, aquella en la que, después de un siglo, he crecido yo. Desde finales de la década de 1850 mi familia ha estado relacionada con los Hermanos de muchas maneras y en las diversas ramas del movimiento.

Por este motivo soy consciente de la existencia de dos riesgos: caer en la crítica y el negativismo o en el optimismo. Intentaré ser equilibrado. Usaré el nombre de Hermanos para hablar de un movimiento y no de una denominación y, a menos que indique lo contrario, tendré siempre en mente a los Hermanos abiertos.

            Nosotros, como líderes de Hermanos en Europa, hemos de tomarnos muy en serio la tarea de evangelizar y la obra misionera.

Conclusión

Durante siglos, Europa (E ύρώπη) fue el nombre que recibió la zona central de Grecia. A partir del año 500 a. C. este nombre se usó para hablar de todas las tierras al norte de Grecia, es decir, más o menos nuestro continente actual. La etimología del nombre no está clara. Para algunos significa grande, vasto ( εύρύσ-eurys) y rostro ( ωφ-ops). Pero muchos otros ven en el término un origen semítico, el de una palabra que en hebreo (gharob) significa «ocaso» o «tierra occidental / de poniente».

Cuando estuve en Wiedenest en febrero vi un ejemplar de una edición especial de Time Magazine dedicada a las «Visiones sobre Europa».38 Para nosotros, el tema de la conferencia es ligera pero notablemente distinto: Una visión para Europa. Es una visión que comenzó hace casi 2000 años.

Durante el segundo viaje misionero de Pablo, el gran apóstol y sus compañeros sintieron el deseo de predicar el evangelio en la provincia de Asia. Pero el Espíritu Santo les impidió hacerlo. De la misma manera, quisieron entrar en Bitinia, pero una vez más el Espíritu de Jesús no se lo permitió. Quizá mientras estaba soñoliento, o  mientras seguía pensando en aquellas extrañas prohibiciones, sabiendo que el Señor había dicho «y me seréis testigos en Jerusalén. . . y hasta lo último de la tierra», Pablo tuvo una visión de un hombre macedonio que estaba puesto en pie y le rogaba diciendo: «Ven a Macedonia y ayúdanos». Aquella era la visión PARA Europa.

Cuando sucedió esto, Pablo «dio gracias a Dios y cobró ánimo».

Es posible que Europa esté en su ocaso, pero nosotros, líderes europeos de Hermanos, mientras trabajamos duro en las ciudades que parecen inmunes a nuestra predicación, podemos recibir del Señor el mismo ánimo que Pablo cuando estuvo en Corinto, ciudad europea: «No temas, sino habla, y no calles; porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad» (Hch. 18: 10).

Estoy seguro de que las lecciones están claras para nosotros y en nuestros tiempos. ¿Estamos dispuestos a aplicarlas?

Wiedenest,  junio de 2005




Notas

[2] Kovina Mutenda, A History of the Christian Brethren in Zambia, Chingola: Christian Resource Centre, 2002, pág.10.

[3] R. E. Harlow, «Who are the Brethren?», en Fredk. A. Tatford, That The World May Know: Red Glow Over Eastern Europe, Bath, Echoes Publications, 1986, vol. 9: pág. 267.

[4] Ésta es la primera de las tres preguntas clave tan apreciadas por la filosofía, y las otras dos son: «¿Quiénes somos?» y «¿Adónde vamos?».

[5] Tal y como señalaba Neil Summerton, este «Réveil, que estaba relacionado con los hermanos Haldane de Escocia, en las primeras décadas del siglo XIX  creó un movimiento eclesial cuya eclesiología y sus modelos de liderazgo anticiparon los de los Hermanos».

[6] Como en el caso de Darby, la información bibliográfica es muy vasta. Al menos debemos mencionar una obra clásica sobre el tema: A. T. Pierson, George Müller of Bristol, Londres, Pickering and Inglis, 1905.

[7] La obra en Alemania comenzó en 1853. En realidad, Carl Brockhaus, además de Anton von Poseck, fue un personaje clave involucrado en los orígenes de la obra.

[8] La obra en Holanda empezó en torno a 1854, al principio a partir de contacto tanto de la «Réveil» suiza por medio de creyentes holandeses reformados que se reunieron con Darby y otros, y también gracias a los contactos (al este de  Holanda) con el hermano alemán Elderfeld.

[9] En 1868 visitó la que entonces era la capital de Italia, Turín, donde, en la «iglesia libre», enseñó la doctrina de la apostasía de la iglesia. Éste fue el punto de partida para algunas dificultades entre los Hermanos, que pronto condujeron al inicio de una asamblea darbyíta .

[10] Prefiero usar este término en lugar de autónomo, pero el segundo es el que más se usa.

[11] «Debido a algunos énfasis eclesiológicos distintivos, los Hermanos han sido un movimiento muy difícil para que interactúen con él estudiosos, gobiernos y otros evangélicos.  Sin embargo, muchos de sus puntos de vista se han adoptado en otros lugares, a menudo sin ser conscientes de su origen.» Donald Tinder, «Christian Brethren»,  en Religions of the World, Gordon Melton & Martin Baumann (ed.), ABC-Clio, Santa Barbara, CA2000, pág. 268.

[12] F. F. Bruce, «Who are the Brethren?», en Fredk. A. Tatford, That The World May Know: The Restless Middle East, op. cit., vol. 1: pág. 223.

[13] Donde los líderes de todo el mundo se reúnen una vez al año para debatir asuntos relativos a las congregaciones locales.

[14] Hay una reunión anual de ancianos y de obreros a tiempo completo en la que se dedica el tiempo a analizar algunos temas bíblicos determinados, que abarcan diversas áreas en las que los ancianos quieren profundizar más (a veces se trata de áreas sobre las que las asambleas tienen opiniones distintas), y para tomar alguna decisión comunitaria: por ejemplo, el nacimiento del grupo de servicio se decidió en una de estas reuniones.

[15] En los últimos años, cada vez es más normal presentar a los Hermanos como movimiento misionero. Esto es así, claramente, en el periodo posterior a 1860 pero, claro está, no antes.

[16] Ken Newton, «Seeing the Bible Through Misson Eyes», en Harold H. Rowdon (ed.) The Brethren Contribution to the Worldwide Mission of the Church: International Brethren Conference on Missions, Carlisle, The Paternoster Press, 1994, págs. 13-4.

[17] Conferencia sobre la historia de Australian Missionary Tidings. Serving Together , abril 2005, pág. 18. El Dr. Tim Grass está de acuerdo, y afirmó en la siguiente conferencia BAHN (Wiedenest, 5 de julio de 2005) que «la proporción de misioneros comparada con los miembros de la asamblea sigue siendo probablemente superior  a la de cualquier denominación protestante.» Sin embargo, siempre dentro de esa conferencia, ha suscitado la pregunta de si las asambleas se centran en las misiones o los misioneros. Él sostiene que es probable que lo último defina con mayor precisión que lo primero la actitud de muchos miembros mayores de las asambleas. (T. Grass, The development of support for overseas mission in British assemblies: a chronological survey, ensayo presentado en BAHN, Wied. 6 de julio de 2005).

[18] Donald Tinder, «Christian Brethren» in Religions of the World, op.cit., pág. 268.

[19] Obtuve este dato contando el número de todos los obreros encomendados que figuran en las listas de las diversas publicaciones de los diversos (casi treinta) grupos de servicio de Hermanos repartidos por todo el mundo. Esta cifra abarca a aquellos que, encomendados por una asamblea, trabajan con una sociedad misionera y no son miembros de una asamblea de Hermanos en el campo misionero.

[20] Habiendo dicho esto, hemos de afirmar que se ha producido un itinerarismo exagerado típico entre los Hermanos, y que ha reducido el valor del desempeño de los dones locales.

[21] Kevin Dyer, Must Brethren Churches Die?, Exeter, Partnership, 1991, pág. 50.

[22] Me refiero a la tipología que carece de fundamento bíblico.

[23] Fredk. A. Tatford, That The World May Know: Red Glow Over Eastern Europe, op. cit., vol. 9: pág. 34.

[24] El lector debe ser consciente de que menciono algunos aspectos globales (europeos), sin entrar en detalles.

[25] En la conferencia BAHN de 3 de Julio de 2005, en Wiedenest, el Dr. Horst Afflerbach presentó un ensayo magnífico: «What can we learn from Erich Sauer?» (« ¿Qué podemos aprender de Erich Sauer ).

[26] También estuvo en América, Asia y África para enseñar en iglesias, universidades y colegios universitarios.

[27] Esto también lo hizo motivado por su interés en los estudiantes universitarios. Fue uno de los cofundadores de la Inter-Varsity Christian Fellowship (Comunidad cristiana Inter-Varsity) en Suiza y en Francia,  y fue vicepresidente de la International Fellowship of Evangelical Students (Comunidad Internacional de Estudiantes Evangélicos).

[28] En cooperaciónn con otros, editó el «Nouveau Dictionnaire Biblique» y comentarios a diversos libros de la Biblia que se han traducido a una docena de idiomas.

[29] Éste es un estudio exhaustivo y sistemático del tema.  Tal y como afirmaba H. I. Needham, este análisis definitivo «… debería ocupar el lugar que le corresponde junto al clásico análisis evangélico del tema que hicieron J. I. Packer, B. B. Warfield y E. J. Young».

[30] Comenzó en 1872 llamándose The Missionary Echo, cuyos editores eran Henry Groves (uno de los hijos de Anthony Norris) y Maclean. A partir de 1885 empezó a llamarse Echoes of Service. La asociación con Bath empezó cuando Maclean se trasladó allí en 1873. Echoes of Service consiste en extractos de cartas de misioneros, con un artículo expositor introductorio. Desde buen principio la revista ha funcionado como canalizador de fondos para misiones.

[31] Assemblées et Eglises Evangéliques en Suisse Romande y Trait d'Union Missionaire.

[32] Kevin Dyer, Must Brethren Churches Die?, op. cit., págs. 49-50.

[33] «El character sincrético de Roma … (significa) que hay personas (en ella) que fomentan la distribución de la Biblia y otras que se oponen a ella; hay conservadores y modernistas …» (Fredk. A. Tatford, That The World May Know: West European Evangel, op. cit., vol. 8: pág.  265. La palabra sincretismo significa: juntar cretenses. En Tito tenemos una definición de cómo eran los cretenses: «Los cretenses son siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos».  Sus palabras son una cita de Epiménides de Creta (Stromata 1.14.59), pero en los clásicos hay numerosas referencias a las mentiras y la falta de fiabilidad de ese pueblo. En realidad, «actuar como un cretense» era un sinónimo frecuente de «mentir». (Véase D. Edmund Hiebert, «Titus»,  en The Expositor's Bible Commentary, Frank E. Gaebelein (Editor gen.) Grand Rapids, Zondervan, 1984, vol. 11: pág. 433. ¡El sincretismo es una mentira!

[34] Citado en Fredk. A. Tatford, That The World May Know: West European Evangel, op. cit., vol. 8: pág. 265. Luego sigue diciendo: «En segundo lugar, no debemos olvidar que no sólo la verdad,  sino también la salvación queda mediada por la Iglesia, por medio de la autoridad que tiene el papa para remitir los pecados, que se transmite a obispos y sacerdotes y por medio de los sacramentos. Roma nunca ha enseñado que el hombre es salvo por la Sola gratia, aparte de toda obra humanista o sus méritos. En tercer lugar, recordemos que la Iglesia católicorromana nunca ha enseñado que la única respuesta por parte del hombre pecador que para Dios es válida para que el ser humano  acceda a la gracia es Sola fide.»

[35] En 1807 William Wilberforce consiguió la abolición de la esclavitud en las colonias británicas.

[36] Henri Dunant, evangélico de la Suiss Réveil, tras ver las terribles consecuencias de la guerra, las heridas en los cuerpos de jóvenes soldados, convocó la Conferencia Internacional de Ginebra (29 de octubre de 1863), el verdadero punto de partida para lo que, durante la segunda  Conferencia Internacional de Ginebra (8-22 de agosto de 1864),  se convertiría en la Cruz Roja Internacional.

[37] «Atenas fue la sede de dos escuelas filosóficas opuestas, la estoica y la epicúrea.  Epicuro (342-270 a. C.) no negaba la existencia de dioses, pero sostenía, según un modelo deísta, que éstos no se interesaban por las vidas de los hombres.» (Richard N. Longenecker, «The Acts of the Apostles»,  en The Expositor's Bible Commentary, Frank E. Gaebelein (Gen. Editor) Grand Rapids, Zondervan, 1984, Vol. 9: págs. 473-474.)

[38] Por supuesto, aquí me refiero a TODOS los creyentes.