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MUNDO
EL CREYENTE Y SUS AMIGOS
ósmos, literalmente, orden del mundo a la ruina, para que el mundo se reconcilie
Como cristianos, enfrentamos tentaciones y ataques o universo, y por extensión significa con él (2 Co. 5:19 y ss.). Y en este cosmos,
del mundo que nos rodea todos los días. Todo lo que Kmundo. En el NT kósmos designa, cuyo papel está por terminar (1 Co. 7:31), la
vemos, leemos, hacemos y oímos nos afecta de al- igual que en el griego profano y en el juda- iglesia convive con el mundo. Por eso la re-
guna manera. Por eso, para mantener una relación ísmo helenístico, al mundo, con la sola ex- lación de la iglesia con el mundo, no puede
cercana con Dios, es importante abandonar nuestros cepción de 1 P. 3:3, donde significa adorno. ser una entrega sin reservas al mundo, pero
viejos hábitos, como algunos programas que se Este término aparece en el NT casi 200 tampoco una negación al mundo. Los cristia-
veces, de las cuales la mitad corresponden a nos vivimos en el cosmos (1 Co. 5:10; Fil.
transmiten en televisión o las redes sociales; y tam- los escritos del apóstol Juan, 36 a las cartas 2:15) y necesariamente debemos servirnos
bién hábitos nocivos, como beber demasiado o del apóstol Pablo, 14 veces en los sinópticos del mundo, pero lo hemos de hacer como si
fumar, así como participar en diversas actividades de ocio que nuestros amigos suelen y 19 veces en los restantes escritos del NT. no sirviéramos en él (1 Co. 7:29).
realizar por diversión o para llenar el tiempo, que fácilmente contagian a los creyentes. La frecuencia de su uso, nos muestra su im- El evangelio de Juan usa conceptos dualis-
portancia teológica y además alude a diver- tas como luz-tinieblas, vida-muerte, Dios-
De las razones descritas, surge la necesidad de “pararnos” en nuestra vida para ob- sos aspectos cuyo significado debemos mundo, y expresa una concepción peculiar y
servar la realidad de que las personas se clasifican en dos grupos: determinar por el contexto. Nos permite re- propia de la relación entre Dios y el mundo,
conocer tres aspectos: entre el hombre y el mundo. El dualismo
El primero son las personas que forman parte del dios de este mundo, que goza de a) Puede aludir al universo (Hch. 17:24). Dios/mundo no se debe a la maldad del cos-
un gran impacto en las perspectivas, metas y puntos de vista acerca de Dios, sin ob- b) Puede significar el mundo en calidad de mos, como cualidad que le sea propia, sino
servar que el dios de este siglo cegó su entendimiento, para que no les res- tierra, el ámbito de la vida humana (Mr. que es consecuencia del pecado del hom-
plandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios 8:36). bre. Es cierto que kósmos puede ser visto
(2 Co. 4:4). c) Puede significar asimismo a la humani- en el evangelio de Juan bajo distintos aspec-
dad (Jn. 3:19). tos, por ejemplo, el mundo de los hombres
El segundo se refiere a las personas que han experimentado la conversión y arre- separado de la creación restante (Jn. 1:10;
pentimiento de sus pecados, y Dios les ha perdonado. En Pablo, el concepto de kósmos recibe una 15:19 y pp.) o como objeto de la acción di-
señal antropológica: el curso del mundo
viene determinado por el hombre, por cuya vina (Jn. 3:16 y ss. 4:42 y pp.); sin embargo,
A lo largo de la Biblia, estos dos grupos de personas se presentan en términos contra- caída entró el pecado y la muerte en el el mundo de los hombres es el elemento de-
rios; por ejemplo, aquellos que están en la oscuridad y los que están en la luz; los que mundo y lo domina (Ro. 5: 12 y ss.). Todo el terminante de toda la creación, especial-
poseen vida eterna y los que enfrentan muerte eterna; los que tienen paz con Dios y los mundo se ha convertido en culpable ante mente de aquellos pasajes que hablan de
que están en conflicto con Dios; aquellos que creen en la verdad y los que no la acep- Dios (Ro. 3:19). Además, el ser humano (Ro. enviar o venir al mundo (Jn. 3:17,19; 9:39).
Por amor al mundo Dios envía a su Hijo, no
tan; los que siguen el camino estrecho hacia la salvación y los que transitan el camino 8:20-22) está a causa de ello sometido a la como juez, sino como Salvador (Jn. 3:17;
amplio que lleva a la perdición. ruina y siente anhelos de liberación. Por eso 12:47). Como Cordero de Dios, Cristo asume
el cosmos es también toda la creación que
está sometida al fracaso, pero con la espe- los pecados del mundo (Jn. 1:29; 1 Jn. 2:2).
No obstante, es importate observar cómo las Sagradas Escrituras insisten repetida- ranza de que la creación misma fuera libe- Pero el Hijo que ha venido al mundo como
mente en consejos y avisos dirigidos a los creyentes, indicando cómo debe ser su vida rada de la esclavitud de corrupción a la Salvador se convierte asimismo en juez (Jn.
y actitud cristiana relacionada con la amistad que debemos matenener con nuestros libertad gloriosa de los hijos de Dios. Pablo 3:19), pues el mundo no le conoce y es ciego
amigos, de los cuales se describen algunos ejemplos: se refiere también a este cosmos (1 Co. 3:19; ante él (Jn. 1:10). El cosmos, entendido como
5:10; Ef. 2:2). El juicio de Dios cae sobre este el mundo de los hombres, se constituye
como un sujeto que se opone hostilmente a
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la cosmos, que pertenece al tiempo presente Dios, que contradice la obra redentora del
renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la (Ro. 3:6). La propiedad con que la palabra Hijo, que no le ama y le odia (Jn. 7:7; 15:18 y
buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. (Ro. 12:2) cosmos denomina al mundo pasajero ame- pp.). Este cosmos es regido por el príncipe
nazado de miseria y de muerte se reconoce
No conformarse al mundo: Este mandato es un llamamiento a la resistencia ante las también por el hecho de que al mundo futuro de este mundo, el maligno (Jn. 12:31; 16:11).
La iglesia es exhortada a distanciarse del
presiones culturales y sociales que siempre nos rodean. El "mundo" aquí se refiere a y redimido no se llama jamás cosmos, sino mundo (1 Jn. 2:15-16).
un sistema de valores y costumbres que a menudo se opone a los principios de Dios. reino de Dios, cielo nuevo y tierra nueva.
Pero Dios ha enviado a su Hijo precisamente
La conformidad puede llevarnos a vivir de manera superficial, siguiendo modas y ten- a este mundo que ha sucumbido al pecado y Pedro Puigvert

