Galeria gráfica
Conferencia - ¿Cómo
mantener la familia viva?
30-Junio-2006

A cargo de Iolanda Sintes, Presidenta Honoraria de la Asociación de familiares de enfermos de Alzheimer y ExPresidenta de la Unión Femenina de la iglesia Evangélica Bautista de Gracia.
Presidida por Pepita Cots empezó el acto en el marco de la celebración de nuestro 75 aniversario en el que además de la conferencia, hubo también una participación musical.
En la mesa estaba también la presidenta del Grupo de Mujeres de nuestra iglesia Mª Carme Muñoz. La hermana Pepita dio la bienvenida a los presentes y seguidamente dio paso a la intervención musical de las jóvenes Miriam Penalva y Ruth Altimira de la iglesia de la Av. Paral·lel que interpretaron conjuntamente una pieza al piano y clarinete.
Después intervino el Conjunto
Hallel compuesto de tres hermanas también de la iglesia
de la Av. Paral·lel, acompañadas al piano y a los
bongos por las jóvenes Miriam y Ruth. Interpretaron dos
canciones tituladas “Temps” y “Vida” con
letras alusivas al tema de la conferencia. Los presentes agradecieron
esta parte musical correspondiendo con cálidos aplausos
a su finalización.
Sin más dilación empezó la conferencia en
la que Iolanda Sintes aludió al título y a las
dificultades que ha tenido para su preparación. El título
expresa que la familia en la actualidad está enferma porque
todos estamos enfermos. Quiso introducir el tema con unas palabras
que escribió el Dr. Pablo Martínez sobre la familia: “Como
creyentes vivimos hoy atrapados entre dos polos extremos en relación
con la familia.
Por un lado, el modelo del mundo occidental,
para muchos un símbolo de progreso y de modernidad. Los
que propugnan este modelo «nuevo» desacreditan, o
incluso ridiculizan, a la familia tradicional, la constituida
por un padre, una madre y los hijos, incluyendo a veces también
a los abuelos.
La presentan como una realidad ya pasada de moda
y la llaman «patriarcal» porque así suena
aún más obsoleta (el uso y manipulación
de las palabras es muy importante en el campo de la ética).
Su postura es que en pleno siglo XXI «la familia patriarcal» ha
sido superada por conceptos mucho más «progresistas».
Son modelos en los que se glorifica la independencia de cada
uno para hacer «lo que bien le pareciere» en cada
momento, guiados por una ética self made hecha
a gusto del consumidor.
«Familias a la carta». Muy ilustrativas
son al respecto las declaraciones de una ex ministra del gobierno
español y escritora, Carmen Alborch: «Al vivir sola,
tus relaciones son totalmente libres y de ese modo ganan en calidad
y en profundidad. Puedes vivir sola y tener una relación
estable con un señor o señora, una amistad profunda
con alguien; puede que tu compañero viva en la misma ciudad
o no, que os veáis mucho o poco, siempre o nunca, con
hijos o sin hijos, todo es posible, somos libres» (sic). Hacía estas afirmaciones después de ridiculizar
la fidelidad matrimonial y descalificar la idea del amor para
siempre como un mito. Por cierto, estas declaraciones constituyen
todo un manifiesto de religión secular - un verdadero
credo laico. ¡Y luego acusan a los cristianos de proselitistas!
Así, cada uno se organiza la familia a su manera como
mejor le convenga: no importa que haya sólo una madre,
o dos padres o dos madres. Lo único que importa es la
libertad para «montármelo a mi manera porque tengo
derecho a ser feliz» (declaraciones textuales). Lo más
importante es ser feliz, entendiendo por felicidad la ausencia
de problemas o una pérdida de tu independencia.
«Familias de Disneylandia». Hasta
aquí hemos visto el extremo triste de la sociedad actual.
Sin embargo, algunos creyentes caen en el polo opuesto, quizás
como respuesta a esta ideología tan contraria a la voluntad
de Dios para la familia. Es el golpe de péndulo que surge
más por reacción que por reflexión.
Nos
presentan un modelo de familia perfecto, impecable. Una familia
sana –creen- nunca tiene problemas, es aquella cuyos miembros
nunca discuten o alzan la voz, donde siempre hay sonrisas y buen
humor, en una palabra, el cielo en la tierra! Este modelo más
parece sacado de Disneylandia que de la enseñanza bíblica.
Pero, además, es fuente de frustración para los
que intentan alcanzar tal nivel «super-espiritual» (o
quizás deberíamos decir «pseudo-espiritual»).
Cuidado con los libros o las conferencias que enfatizan este
enfoque triunfalista porque no refleja el realismo de la Biblia
al abordar la vida de familia”. Manifestó que estaba
completamente de acuerdo con estas palabras, porque a la verdad
no hay ninguna familia perfecta.
Si observamos a la Sagrada
Familia, José María y Jesús, nos damos cuenta
de cuantos problemas tuvieron , desde antes de la boda de José y
María y a lo largo de toda su vida. Si nos fijamos
en Adán y Eva, un matrimonio que fueron los que dieron
origen a la entrada del pecado en el mundo.
Aprovechó la
referencia de la institución matrimonial en Génesis
para decir que la unidad es la base del matrimonio. Hay muchos
que están casados, pero no están unidos física,
moral y espiritualmente. La causa de que las familias no vayan
es el pecado: los hijos de Adán y Eva, Caín y Abel
dieron origen a la violencia doméstica asesinando el primero
al segundo.
Si contemplamos la familia de Noé, con el
triste episodio de la embriaguez del patriarca y sus hijos
burlándose de él. Abraham mintió haciendo
pasar a su mujer por su hermana y de poco le cuesta un gran disgusto.
Isaac y Rebeca mostraron su favoritismo por uno de sus hijos
y los mismos hechos se reprodujeron en Jacob y su familia. Sólo
José es un modelo de cómo mantener la familia viva:
aceptó a sus hermanos y los ayudó.
El secreto
para las familias hoy es la aceptación de cada uno de
sus miembros tal como es, pero por encima de todo hay que amar,
un término muy devaluado. El verdadero amor es el que
Pablo expresa en 1 Co. 13. Sin embargo, no es suficiente amar y
decirlo de palabra, hay que expresarlo con hechos. Lo ilustró con
una experiencia personal: sus padres le amaban, pero jamás
le dieron un beso. Tal como hizo José, el perdón
en básico en la familia, después les
ayudó.
Como resumen nos dejó estos cuatro conceptos:
- Aceptarnos
- Amarnos
- Perdonarnos
- Ayudarnos y restaurarnos
Necesitamos practicar estas cosas para mantener una familia viva.
Siguió un coloquio, en el que la conferenciante amplió algunas
ideas y añadió algo más de un autor no creyente
que daba un valor primordial a la familia.
Finalizó el acto con los agradecimientos de rigor en que
se hizo entrega a las participantes de sendos ramos de flores.
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